URL: http://elcorreoweb.es/opinion/columnas/asomate-al-mediterraneo-ML4397169
Hasta el 30 de septiembre y
coincidiendo con el inicio del WOCMES (Congreso Mundial de Estudios del Oriente
Medio, sus siglas en inglés), puede decirse que Marruecos estará de moda en
Sevilla, porque son muchos los actos a celebrar con este motivo y sobre todo y
en lo que a las artes visuales respecta, con tres exposiciones de fotografías que
bajo el auspicio del Ministerio de Cultura de Marruecos y la Fundación 3
Culturas del Mediterráneo, permanecerán
abiertas en la propia sede de las 3 Culturas (Pabellón de Marruecos de la Expo
92); en la Avda. de la Constitución, y en el Rectorado de la Universidad (esta
última hasta el 22 de julio).
La 1ª de ellas, lleva por título
“Flujos, Reflujos y reflejos de instantes bronceados de luz” y está integrada
por tres prestigiosos autores marroquíes: Jaâfar Akil, Thami Benkirane y
Mohammed Mali.
Toda exposición -y más si es de
fotografía- supone siempre muchos viajes, fundamentalmente al lugar a donde nos lleven
las imágenes y al interior de lo que somos. En el caso de estos autores “de la
otra orilla”, la propuesta podría tener en principio una lectura distinta a la que estamos
acostumbrados: esa que consiste en ver las cosas desde aquí (desde la mentalidad
española) o desde la marroquí en este caso, separadas por una estrecha franja
de mar que nos une en la distancia y en la historia.
Ocurre, que estamos tan
deformados por la visión eurocéntrica del arte, y por el impacto de las fotos
de justicia social que nos llegan desde el Mediterráneo, que nos pasan
desapercibidas -o no tenemos en cuenta- el hecho de que pudiera existir ese otro
tipo de fotos en las que predomina la vida, más allá de reportajes,
documentales y publicidad turística o política.
La exposición pues, no trata de
esos temas -entre otras cosas porque están hechas por ellos y desde allí- y lo
que tratan de reflejar es el día a día de una sociedad, que se recrea en los
aspectos cotidianos, hechas con la sola intención de que sus imágenes
trasciendan hasta alcanzar las cotas de lo que llamamos arte.
En este sentido, lo 1º que
sorprende es la escasa diferencia entre su modo de hacer, o lo que es lo mismo:
entre ellos y nosotros, a no ser por detalles de vestimenta, graffittis caligráficos
o rasgos fisionómicos, de manera que podría decirse que sus fotografías poco
nos separa ni geográfica, ni desde el punto de vista técnico ni estilístico, de
los lenguajes que se están dando ahora mismo en la fotografía contemporánea
internacional, ateniéndonos a un modo de
hacer basado en la forma, que sigue los métodos tradicionales, y a los que se
les ha podido añadir en alguna ocasión los devenidos de la utilización de filtros,
o digitales en el positivado.
Inaugurada por el Ministro de
Cultura español, José Guirao, por el marroquí -Mohamed Laaraj- y el responsable
estatal de artes plásticas, Mansour Akrach, asistimos a un acto que pone de
manifiesto el afianzamiento de unas relaciones mutuas y el florecimiento de
esta actividad dentro de la ebullición general de las artes en el país vecino.
Ninguno de los tres se encarga
aquí de reflejar paisajes emblemáticos o la etnografía típica de un lugar, ni las
ciudades o construcciones monumentales. Sus paisajes tienen que ver mejor con
la cotidianidad, con lo urbano, con los extrarradios, y ahora sí, con el simbolismo
del viaje que puede realizarse en un barco o en el interior de edificios detrás
de los cristales.
La propuesta de Jaäfar Akil -que
es también su comisario, presidente de la Asociación Marroquí de Arte
Fotográfico y director artístico de las Reuniones Fotográficas de Rabat- lleva por título “Pequeñas Deambulaciones
Urbanas” y se centra en lo que ocurre en la calle: los encuentros casuales, la
elección de una confluencia de aceras o las tomas en esviaje de su cámara, que
acentúan los acontecimientos reflejados, la pequeñez de la escala humana frente
a los grandes bloques aislados, las sensaciones que transmiten los pasajeros de
un bus nocturno, en definitiva, en las paradojas que proporciona la inmediatez
visual, aunque en sus fotos exista tanto de búsqueda como de encuentro.
La de Tami Benkirane -también profesor universitario de Ciencias
del lenguaje y en sus clases relaciona la fotografía con la literatura- titula
las obras que ha traído aquí “Pasage(r)s, haciendo un juego de palabras entre el significado de “pasaje” en barco y el
de los “pasajeros” que viajan en él, centrándose en la travesía, en lo que
ocurre desde que zarpa hasta que arriba, representado por detalles de lo que
pasa en la cubierta y en interiores de luz tamizada, donde lo que destaca son
los cruces de miradas y lo que nosotros vemos de lo que miran ellos, los
reflejos de lo reflejado y vuelto a reflejar, y en último lugar, en la silueta
a del Peñón de Gibraltar que va como emergiendo del mar hasta hacerse nítida.
Mohammed Mali -uno de los
fundadores de la Asociación de Arte Marruecos Photografic (AMAP) y gran divulgador
y promotor de la fotografía marroquí, centra su trabajo de características
ampliamente pictoricistas, en algo así como si sus instantáneas tuviesen el
efecto de pinturas abstractas, logradas por los efectos de la luz y el agua en los
cristales y en el riguroso estudio de las transparencias, las rugosidades de
las gotas, las texturas que forma la humedad gracias al deslizamiento de unos
dedos que dejan entrever figuras y manchas de colores, como si la superficie
plana del papel llegara incluso a las tres dimensiones.
En cuanto a la exposición de la
Avda. de la Constitución, al menos referir que recoge en una serie de paneles a
gran escala, la historia de la Fundación 3 Culturas, destacando acontecimientos
que se han desarrollado en su sede o en otros lugares locales, regionales e
internacionales, y que tanto contribuyen al acercamiento entre árabes, hebreos
y cristianos tanto en política, música, literatura, artes plásticas y escénicas,
educación, solidaridad con las víctimas de cualquier injusticia, el
“empoderamiento” de las mujeres, cursos, y en general, historias compartidas. Fotografías
que están hechas por Anna Elías (bastantes de ellas), Ramsés Ortega, José
Antonio Ortega, Raúl Pilato, John Smit y Antonio Casas.
Finalmente, la exposición del Rectorado “El
Nuevo Marruecos”, describe el paso de tres estudiantes que se han formado o
continúan haciéndolo en la Universidad de Sevilla y de Jerez, con el propósito
de regresar a su país para aplicar todos los conocimientos adquiridos en bien
de sus respectivas comunidades, sea como cooperante en zonas rurales, como hace
Ana Habiba con “Save the Children”; como gestor de márketing y miembro de Kind
Hearts -Tarik Gofti- o en la logística
de puertos y transportes -Dris Abdelkader- con tal de facilitar las
comunicaciones entre ambos lados del Estrecho, el Mediterráneo al que ahora nos
hemos asomado y a la mar océana en general, que no supone otra cosa que la
integración de un mundo en armonía. ¿Una nueva utopía frente a la geopolítica actual?
Esas son cuestiones que con iniciativas como esta, deberán ir haciéndose
realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario